Donde el poder empresarial se encuentra con la sabiduría interna.
Un grupo chico de mujeres que sostienen empresas, equipos y proyectos, propios o de otros, y que acá se sientan a ayudarse entre sí. Sin competir, sin mostrar credenciales, con confidencialidad total. Te convoco yo, una por una.
Liderazgo · Estrategia · Alma
No lideramos para encajar en las viejas estructuras, sino para canalizar una nueva forma de hacer negocios.
El Concilio de las Sabias es la mesa ejecutiva donde las mujeres que sostienen economías, equipos y proyectos se sientan a expandir su visión, afilar su estrategia y nutrir su evolución espiritual. El siguiente nivel de tu empresa no requiere que trabajes más, requiere que veas desde más alto.
Tenés responsabilidad, resultados y gente que cuenta con vos, y aun así hay días en que llegás cansada, con miedo, o sin saber cómo avanzar desde la paz.
Eso es difícil de decírselo a un equipo, a un cliente o a quien te dirige. Acá lo podés decir en voz alta, delante de otras mujeres que lo entienden porque lo viven. Tu lugar en la mesa tiene dos mitades: ayudar a otras con lo que sabés y dejarte sostener cuando te toca a vos.
Quien dirige suele vivir una soledad jerárquica. Acá te sacás la armadura. Es un espacio seguro y confidencial donde mostrarte vulnerable es una fortaleza. Sanamos la competencia entre mujeres para empezar a crear juntas.
Tu negocio o tu carrera no crecen más de lo que crecés vos. Trabajamos la mentalidad de quien lidera, la energía, la culpa y el tiempo propio. El éxito deja de medirse solo en facturación: también cuentan la paz mental, la salud y la calidad de tus relaciones.
Liderar desde el ego o el esfuerzo desmedido ya no se sostiene. Sumamos la intuición, las leyes universales y la energía femenina a las decisiones estratégicas, para que lo que hacés sea también un canal de abundancia y transformación.
4 horas, gratuito, entre 6 y 8 mujeres, con té y un brindis al final.
3 encuentros presenciales, uno por mes.
Nos encontramos en persona una vez por mes durante tres meses. Entre un encuentro y el siguiente hay tiempo para llevar a la práctica lo que charlamos, y un chat del grupo para festejar, pedir ayuda y compartir.
El grupo es de 6 a 8 mujeres para que todas pasen por la silla caliente. Un encuentro por mes, para que se pueda sostener con agendas llenas.
Después del encuentro privado, cada una decide con calma si quiere seguir. Nadie tiene que responder ese día.
En cada encuentro, dos o tres mujeres traen algo que les pesa: un quiebre en el negocio, en el equipo, en las cuentas, o algo más personal. Las demás aportan desde su propia experiencia.
La regla de oro: nada de consejos directivos del tipo “tenés que hacer esto”. Se habla desde el propio espejo. Y se habla para encontrar claridad, no para descargar: sin catarsis ni monólogos.
“A mí me pasó esto y lo resolví así.”
“Siento que el bloqueo viene de…”
Seis acuerdos para cuidar el espacio.
Todo lo que se habla, se llora, se celebra o se revela acá, se queda acá. Sin nombres, sin datos de facturación, sin crisis de equipo ni procesos personales fuera de la mesa. Nos sacamos la armadura sabiendo que la vulnerabilidad está protegida.
Escuchamos sin juzgar y sin dar consejos que nadie pidió. El proceso de cada una también viene a enseñarnos algo a las demás.
Compartimos lo que nos desafía para ver con más claridad y movernos, no para descargar. No hay catarsis ni monólogos: cada una cuida su tiempo y el de las demás.
No venimos solo a recibir sabiduría, venimos a sembrarla. Estamos presentes para las demás y tenemos la humildad de dejarnos sostener cuando nos toca estar en la sombra.
Celebramos el éxito de la otra como propio. No existe la escasez: cuando una de nosotras se expande, se abren posibilidades para todas.
Cada una es dueña de su energía, sus emociones y sus resultados, y se hace cargo de lo que trae a la mesa. El Concilio nos sostiene, pero no camina por nosotras.
Antes de armar la mesa quiero conocerte un poco más. Son unas pocas preguntas y te llevan menos de 3 minutos desde el celular. Esta semana te confirmo si tu silla está reservada.